Siempre dicen y luego no cumplen, y si no, recordemos las palabras de ZP en su discurso de investidura en abril de 2004:
“Los ciudadanos nos exigen a los políticos que seamos
fieles a nuestras promesas. Esta exigencia es para mí
la más apremiante, la más obligada. Haré honor a la
palabra dada”
Por supuesto que exigimos, para eso votamos y les damos la posibilidad a unos y a otros de ocupar unos puestos de trabajo garantizados durante la legislatura. NO es cuestión de honor, sino de cumplimiento de contrato. Y si no que se lo pregunten a cualquier trabajador que incumpla reiteradamente su labor para la que fue contratado.