Adolfo Piñedo Simal
jueves, 23 de abril de 2009
PENSIONES
Hace ya muchos años, con ocasión de la crisis anterior, hubo una verdadera ofensiva en torno a las pensiones. Muchos y muy notables economistas nos informaron que el sistema de pensiones vigente en España era inviable. Al público, en general, se le animaba a que suscribieran fondos privados de pensiones. Privado era la palabra mágica. Una palabra sinónimo de solvente, de sólido, de seguro. Por el contrario, público era sinónimo de ineficaz, de frágil, de inseguro.
¿Que dice la experiencia de, pongamos, los últimos veinte años? Pues que él sistema público de pensiones se ha revelado sólido, solvente y seguro. Tanto que, además de atender a un número creciente de pensionistas (número predecible) se permite el lujo de disponer de un fondo de reserva de 57.000 millones de euros. Mientras tanto, los famosos fondos privados de pensiones han perdido una gran parte de su valor, arrastrados por la caída de las bolsas. Y aún no lo hemos visto todo.
En otras palabras: no solo no se cumplió la profecía que anunciaba la quiebra del sistema público y urgía a la suscripción de un fondo privado, sino que ha ocurrido exactamente lo contrario. Ahora, cuando el paro crece y el superávit se reduce, volvemos a oir las mismas cosas. Y hablando de superavit: si se ha optado por acumular reservas cuando las cosas van bien será para gastarlas cuando las cosas van mal. Pues bien; con las reservas acumuladas las pensiones públicas parecen aseguradas por muchos años. ¿Puede decirse lo mismo de los fondos privados? ¿Estamos seguros que no habrá que acudir al rescate de alguno de ellos?
De otro modo: el sistema público está bien preparado para afrontar la crisis actual con solvencia. Lo cual no quiere decir que no haya que introducir reformas. Sin duda que las previsiones de población, el envejecimiento, y, en general, los factores decisivosque operan sobre las pensiones pueden aconsejar la introducción de reformas para que el sistema público sea sostenible dentro de veinte años. Pero eso es una cosa y otra distinta asociar la crisis a dudas sobre la solvencia del sistema.
No hay ninguna respuesta.
Inserte una Respuesta
Debe identificarse para poder insertar comentarios. Identifíquese .